e-Noticies | Blogs blogs e-noticies e-noticies.cat

02 de Gener de 2012

 

 

Hacia la escisión de los grandes partidos

Después de la derrota absoluta del PSOE en las elecciones de noviembre de 2011, vuelve a gobernar el PP. Esto va como en las pescaderías de antes: -¿¡Siguiente!? Un agotador turno. Eso es el bipartidismo sí, pero yo no soy especialmente crítico con él porque hay lugares dónde éste no es un problema. ¿Dónde el bipartidismo no es un problema? Pues en los lugares dónde el diputado no se debe al pasillo de la sede de su partido y se debe a su elector. Eso le obliga a trabajar su circunscripción y por lo tanto a definir posiciones propias y no esclavizadas al argumentario del partido. Así que el bipartidismo puede ser un problema sí, pero más lo es un bipartidismo de listas cerradas y bloqueadas y circunscripciones tan grandes. Yo estoy por un modelo mixto de sistema mayoritario de listas abiertas en circunscripción pequeña, combinado con una bolsa de circunscripción única y proporcional que corrija algo el sistema mayoritario. Algo parecido al modelo alemán bastante mencionado últimamente.

El bipartidismo no es el tema de este texto pero hace falta enmarcar el asunto. Muchos votantes del PSOE en 2004 y 2008 han abandonado en estampida esa opción electoral decepcionados porque ya no les representa. ¿A quién representa el PSOE cuando en contra de sus principios ha hecho recortes nada socialistas en contra de los sectores que solía representar? Pero lo mismo ya está pasando con el PP ¿A quién representa el PP cuando en su segundo Consejo de Ministros sube los impuestos brutalmente? El PP lleva 21 años, desde su fundación en el Congreso de Sevilla, repitiendo que "el PP no sube impuestos". ¿A quién representa el PP cuando permite de facto el aborto libre y no quiere reestructurar de verdad la administración suprimiendo, por ejemplo, las diputaciones? ¿Y en mi caso? El de un liberal individualista que intenta ser coherente y consecuente en la vida... ¿Se puede ser liberal y votar al PP? Es evidente que no. Ser liberal y votar al PP teniendo más de 25 años es o una mentira, o una ingenuidad imperdonable.

Por esta vía de la subida de impuestos y de no reducir el monumental aparato de la administración, el PP fracasará. Y si el PP fracasa en esta ocasión, me temo que el mando lo puede llegar a tomar un chavista de plazoleta 15M. España se parece cada vez más a la Italia del 90, o a la Venezuela del final de adecos y copeyanos. Tengo la impresión -y sé que me la juego pero mi lector lo agradecerá- que el Gobierno de ZP ha sido el último del PSOE. Y que este Gobierno de Rajoy va a ser el último del PP. El nivel de desencanto, de enfado, de falta de opciones y de canales de cambio; es de tal nivel que: o reformamos la faja que es nuestro sistema electoral o la faja va a ser reventada por la realidad expansiva del cabreo generalizado. La crisis económica, además, es el ingrediente y detonante esencial para cualquier cambio político.

Me preguntan constantemente: ¿Cómo crees que con la abstención militante se puede cambiar nuestro sistema político? Parece difícil. Más allá de planteamientos naif sobre la abstención del estilo "si no votas no puedes quejarte" -cuando la abstención es una queja en sí- creo que ésta es en nuestro sistema electoral, el arma más potente de cambio político. Y creo que la gente lo intuye. Por eso no la usa masivamente siendo conservadora y votando dócilmente el mal menor, elección tras elección desde hace ya unas décadas.  Me explico: creo que la abstención es poderosa porque si llega, es decir, si se lleva a un alto porcentaje, produce una ampliación del mercado electoral. Es decir, una masa mayor huérfana que es susceptible de ser captada por nuevas formaciones. Me atrevo a realizar la hipótesis que si la abstención llegase en España a ser del 70% u 80% se produciría el mayor cambio político posible en democracia y en paz.

La clave está en la cantidad de poder de los aparatos de partido, creados a partir de nuestro sistema electoral de listas cerradas. Quién hace la lista manda, nombra a los diputados, senadores, concejales, órganos del poder judicial, consejeros de empresas, asesores... El aparato de partido en España lo es todo. Por eso muchos usan el término partitocracia y se preguntan qué hace que España permanezca en la UE con esta baja calidad democrática en nuestras instituciones. El Presidente del Gobierno, si es Jefe de su partido que lo es siempre en España, tiene más poder real que Luis XIV. Tenemos un problema constitucional fundamental y es que nuestra Constitución cita la separación de poderes, pretende crear contrapoderes pero no lo consagra en absoluto. Con la Constitución cambiamos la dictadura unipersonal por los órganos colegiados de partido.

¿Por qué la abstención puede provocar el fin del poder de los aparatos de partido? Porque la abstención importante es una ampliación de mercado electoral y eso lleva a la escisión de liderazgos internos en partidos grandes en busca de las nuevas parcelas en ese mercado electoral ampliado por la abstención. Por lo tanto, una abstención masiva puede conducir a una redefinición intensa de un mapa político. La escisión de partidos grandes es la consecuencia directa de una abstención masiva. El político de aparato se mueve por mercado electoral y el liderazgo interno se escinde cuando cree tener parcela fuera del partido. Es decir, con un nuevo partido.

Si queremos mayor calidad democrática y mejor representatividad creo que el objetivo debe ser lograr no elegir partidos, debe ser elegir diputados se adscriban o no a un partido. Un diputado debiéndose a sus votantes. Pero la transición a ese modelo no la harán los aparatos beneficiados del actual modelo. Así que es necesario que haya conciencia por parte de la ciudadanía de la necesidad de conseguir la escisión de los grandes partidos, como inicio de un cambio político que nos lleve a ese mejor modelo democrático. Los grandes partidos no se escinden porque la gente sigue votando mayoritariamente al mal menor. Así que los aparatos, para alcanzar el poder, sólo tienen que permanecer y esperar su turno.

Alguien me dirá, en lugar de abstenernos podemos votar a un tercer o cuarto partido. Yo mismo lo haría al Partido de la Libertad Individual si se pudiese presentar en Barcelona. Pero reconozco que con la actual ley electoral las posibilidades de partidos minoritarios son nulas. Siendo realista creo que es prioritario un gran aumento del mercado electoral para provocar las escisiones de los grandes, esto previo a la recanalización en opciones partidistas de la nueva gran masa abstencionista. Es más fácil unir en la protesta que unir en la propuesta. Y estaremos de acuerdo en que la crítica al actual sistema electoral y de partidos está muy generalizada.

¿Y el voto en blanco? En lo que a la ampliación del mercado electoral se refiere, tiene el mismo efecto que la abstención. Pero con nuestro sistema electoral hay que recordar que el voto en blanco dificulta a las pequeñas o nuevas formaciones obtener representación parlamentaria. Cosa que acaba beneficiando en el reparto de escaños a los partidos del sistema.

Todo esto me dirán que es una hipótesis. Y sí, en buena medida lo es, hace falta su contrastación en España. ¿Hemos probado dejar de votar masivamente? No, no lo hemos probado porque somos gente prudente, venimos de una época en la que no se podía votar y por eso sobrevaloramos nuestro sufragio. Pero la mejor manera de valorarlo es pensar si nuestro voto sirve de verdad para algo ahora mismo, con el actual sistema.

Hay pistas de contrastación de toda esta hipótesis en nuestro país. ¿Cuándo hubo, hace poco, una masa importante saliendo del sistema a la hora de votar? Pues fue en el Referéndum del Estatut de Catalunya. La abstención fue elevadísima y en el caso de los votantes del No también hablamos de gente fuera del marco en esta cuestión porque hablamos de un referéndum. ¿Y qué sucedió? Pues ese aumento del mercado electoral, del desencanto y del enfado, provocó la aparición de tres formaciones políticas nuevas con cierto peso. Primero Ciutadans, luego Reagrupament y Solidaritat Catalana per la Independència. Y ahí tenemos la hipótesis algo contrastada. Las elecciones de 2006, por cierto, fueron las de más abstención desde 1992 en Catalunya. Las tres nuevas formaciones fueron fruto de líderes y grupos escindidos de grandes partidos catalanes.  La abstención y el enfado fueron el caldo de cultivo imprescindible para el surgimiento de nuevas voces. Por cierto, todas ellas incluyen en sus programas un cambio hacia listas abiertas y el debilitamiento de los aparatos de partido.

Vemos también la escisión de la UCD en el 82 como ejemplo de redefinición de mapa político. ¿Por qué triunfó FAC en las pasadas elecciones en Asturias? Una escisión de un liderazgo interno en uno de los grandes partidos en un contexto de fatiga por el voto al mal menor. FAC ha sido el último brote de ilusión electoral en España. ¿Y UPyD? Otra escisión por desencanto, otro liderazgo interno de uno de los grandes partidos en busca de un mercado electoral huérfano. Díez se lo olió y lo encontró. 

Si hay una dinámica interna que defina los aparatos de los partidos políticos es la marginación e incluso expulsión de liderazgos internos más o menos personalistas. De ahí que los cabezas visibles de los partidos sean de perfil blando. Ejemplos: Zapatero o Rajoy. Debemos usar esa característica de los partidos grandes para producir el cambio político. Conseguir que los líderes internos se escindan y eso sucede cuando la abstención crece.

Mientras los dos grandes partidos no se partan en pedazos no hay cambio de sistema posible. Harán lo que quieran con nuestro voto, no nos representarán porque no obedecerán a su programa electoral. Incluso nos pondrán a un supuesto liberal de Ministro de Economía que nos hará la mayor subida de impuestos desde los gobiernos de Felipe González.

¿Qué es la abstención militante? Este texto es un ejemplo, militante es el que actúa y el que propaga. Y hace falta difundir que la abstención puede ser la gran herramienta de cambio político. ¿La aparición de nuevos partidos garantiza un cambio electoral hacia listas abiertas, mejor definición de circunscripciones y una auténtica separación de poderes? No lo garantiza pero lo hace más probable.

No es razonable seguir siendo el único país de Europa que llega a votar listas cerradas de hasta 85 diputados. Esa fortuna extrema la tenemos los barceloneses en las elecciones al Parlament. En estos momentos uno envidia la representatividad del diputado británico y la facilidad de escisión del partido francés. Por la parte que nos toca a los liberales, tampoco es muy normal ser de los poquísimos estados de Europa que no tiene un partido liberal en su parlamento.

En materia política, España es cada vez más la Bielorrusia de Europa Occidental. Pero me juego un brazo a que Bielorrusia tendrá un mejor sistema electoral que España en cuanto se quiten de encima a Alexander Lukashenko.

 

 

Tafanera

Blinklist

Fresqui

Del.icio.us

Barrapunto

Digg

Menéame

Twitter

Facebook

Enviar a un amic  
8203
1
TORNAR