e-Noticies | Blogs blogs e-noticies e-noticies.cat

22 de Juliol de 2011

Nuestros Murdoch

Los grupos de comunicación del Estado español están mirando con un aire de superioridad y suficiencia hacia Gran Bretaña. Están analizando el caso de Rupert Murdoch desde la supuesta atalaya que da una supuesta superioridad moral y profesional. ¿Hay realmente motivo para esta actitud?

Porque aquí nuestros medios miran hacia Gran Bretaña y critican esa mezcla de intereses políticos, económicos, policiales, periodísticos y empresariales. Se mira hacia allá como si aquí eso, la corrupción periodística, no ocurriera, como si aquí no hubiera esa misma mezcla.

Sin embargo, aquí tenemos grupos de comunicación que se han puesto al servicio de cualquier partido o de cualquier gobierno a cambio de que la administración pública comprase ese apoyo mediático regalándole a ese grupo una importante cadena estatal de radio, que luego se convirtió, lógicamente, en un gran negocio.

Aquí tenemos grupos de comunicación que han favorecido unos intereses políticos, o los contrarios, para conseguir concesiones de canales de televisión o frecuencias de emisión radiofónica. Y en estas guerras, en las que se juega muchísimo dinero, se han utilizado métodos que dudosamente podrían ser incluidos en un manual de ética periodística, si es que la ética y el periodismo son conceptos compatibles.

De hecho, se han utilizado, y se utilizan, métodos muy parecidos a los del grupo de Murdoch: corrupción, chantaje, sobornos, amenazas, grabaciones legales o ilegales, escuchas telefónicas que policías y fiscales entregan a periodistas -¿a cambio de qué?-, y violación de la intimidad y de lo sumarios judiciales. Y todo ello con intervención de periodistas, empresarios, políticos, policías, ex policías, jueces, fiscales, y delincuentes. Y detrás de todo, el dinero, siempre el dinero.  

La lucha entre conglomerados formados por grupos mediáticos y los partidos políticos que los apoyan por el mercado del fútbol televisado, es un ejemplo de corrupción periodística y política que está muy lejos de la libertad de información a la que se suele aludir para justificar los métodos que se utilizan en estos conflictos puramente comerciales y económicos.

Incluso entre grupos supuestamente afines ideológicamente, se ha llegado al enfrentamiento para conseguir los favores de un gobierno y de un partido en esa lucha por los derechos del fútbol televisado, por la autorización para conseguir canales de televisión o para diseñar leyes de forma favorable a sus intereses comerciales.

La lucha por la audiencia, por los índices de lectura y por los mercados informativos, ha llevado a complicidades con miembros o ex miembros de las fuerzas de seguridad que difícilmente pueden explicarse sin la intervención del tremendo poder de corrupción del dinero.

A través de de estos métodos, algún grupo mediático ha conseguido derribar a un gobierno, para que se hiciera cargo del poder otro partido, teóricamente más favorable a los intereses de ese grupo, cuyos directivos no dudan en utilizar el poder de sus medios como una auténtica arma de lucha económica y política.

¿Y de dónde salen las grabaciones policiales sobre cuestiones bajo control judicial? ¿De dónde salen las informaciones judiciales que publican medios que apoyan a determinados jueces en las oscuras luchas por el control del poder judicial en el Estado? ¿Qué complicidades hay entre esos periodistas, jueces, fiscales, policías y políticos? Parece claro: poder y dinero. ¿Está todo esto muy lejos de los métodos de la gente de Murdoch?

Hablando de jueces, que nadie olvide que un juez que quiso aclarar algunas actividades y situaciones que podían ilegales en un importante grupo mediático, acabó no solamente juzgado y condenado, sino que incluso se le expulsó de la carrera judicial. Para que sirviera de ejemplo. Para que a ningún juez se le ocurra nunca investigar los oscuros manejos de estos grupos.

¿Y qué decir del caso de un candidato de un partido que, tras vencer al aparato partidista y al grupo de medios que apoyaban a este aparato en unas elecciones internas para la candidatura a la presidencia del Gobierno del Estado, fue víctima de la publicación de casos de corrupción perpetrados en su entorno y tuvo que dimitir? ¿Es esto independencia de los medios y de los políticos?

¿O hablamos de subvenciones? ¿Hablamos de la utilización de algunas de las lenguas oficiales del Estado para lograr millonarias subvenciones autonómicas cuyo destino debería ser explicado? ¿Hablamos de la publicidad institucional y de cómo se consigue? Los medios, sus empresarios y sus periodistas hablan continuamente de la libertad de prensa y del derecho a la libertad de expresión. ¿Es todo esto libertad de prensa? ¿Es todo esto libertad de expresión?

Algunos pueden pensar que todo esto, y más cosas que se podrían analizar, están lejos de lo que hace la gente de Murdoch. Pero en realidad se trata, simplemente, de que allí ha habido un choque de intereses, un conflicto entre potentes lobbies que ha provocado que uno de ellos tire de la manta. La verdad es que entre el gansterismo de Rupert Murdoch y su gente y el gansterismo de nuestros Murdoch, los de aquí, hay muy pocas diferencias.

Por lo demás, tiene gracia que nuestros medios hablen de mafia para referirse al grupo de Murdoch. O que hablen de periodismo basura, de amarillismo, de sensacionalismo o de corrupción. Tiene gracia que sesudos y científicos periodistas escriban ejemplares y edificantes artículos en nuestros periódicos pontificando sobre por qué aquí tenemos unos medios libres e independientes, muy distintos -por supuesto, faltaría más- de los de Murdoch. Después de todo, tiene muchísima gracia.

Tafanera

Blinklist

Fresqui

Del.icio.us

Barrapunto

Digg

Mename

Twitter

Facebook

Afegir un comentari Enviar a un amic  
2823
7
Comentaris afegits 
Armengol (Barcelona, Ciomunidad Autnomna catalana, Estado espaol, Negociado de comentarios) 31-07-2011 - 17:04
Liga de ftbol del Estado espaol: campeonato de funcionarios e jnterinios de la Administracin General del Estado. Lluvias generalizadas en el Estado espaol: vgoteras generalizadas en ministerios, direcciones generales y delegaciones del Gobierno.
Armengol (Bcn., Comunidad Autnoma catalana, Estado espaol, Negociado de Comentarios.) 31-07-2011 - 16:56
"Los grupos de comunicacin del Estado espaol ..." Vale Galeote, No crees que ya es hora de dejar muletillas ridculas y de llamar las cosas por su nombre? no te parece memo decir eso de "Estado espaol" por no decir "Espaa"?
Francesc (Barcelona) 27-07-2011 - 11:46
Suscribo el amarillismo de una parte importante de los medios de comunicacin en Espaa. Me faltan nombres! Hay que poner en claro un tinglado que solo sirve para dirigir voluntades poco formadas a planteamientos muchas veces oscuros. Denunciemos ya!
Ricard (Barcelona) 26-08-2011 - 15:49
Totalment d'acord amb l'article, incls per descomptat l's precs del terme Estat espanyol. Espanya s una altra cosa: sn ells. La prova s que si veritablement tamb fssim nosaltres, la discussi no existiria. Evident.
mateo (barcelona) 26-07-2011 - 17:10
Tienes razn, lo has hecho perfectamente entendible. Ya sabes que la culpa siempre es de los dems.
TORNAR