e-Noticies | Blogs blogs e-noticies e-noticies.cat

20 de Setembre de 2009

El ocaso de Zapatero

Hay que admitir que al principio consiguió engañar a mucha gente. Incluso se habló del zapaterismo como de una nueva vía para una socialdemocracia europea, sumida en el desconcierto que le produce decir que es anticapitalista mientras refuerza y apuntala el capitalismo. La sonrisa, el buenismo y aquella historia del talante, en suma, fueron una máscara detrás de la cual no hay nada.

El personaje llegó de rebote, y a consecuencia de las luchas internas del PSOE, a la secretaría general del partido. Después, una trágica casualidad -los graves atentados del 11-M-, unida al delirio de un desquiciado Aznar, le llevaron a la presidencia del Gobierno español. De golpe, estaba en la cumbre.

¿Creyó realmente el propio Zapatero que estaba capacitado para ocupar esos cargos? Lo más probable es que no. Lo más probable es que, después de la carambola, decidiera subirse a la cresta de la ola y aprovechar la situación mientras durase y le dejaran. Le funcionó. Al menos, durante un tiempo.

De hecho, la mascarada le sirvió durante bastante más tiempo del que hubiera sido lógico. A ello contribuyeron las características de una sociedad como la española, con un alto grado de inmadurez política y que suele moverse en ese ámbito por impulsos casi sentimentales, como en el fútbol. La boyante situación económica hizo el resto.

En cualquier caso, los especialistas que se ocupan de estas cosas con un mínimo de objetividad se dieron cuenta, pasado el primer momento, de que estábamos ante un oportunista que improvisaba subido en la ola de la suerte y desde una total y absoluta vaciedad intelectual. Bastaba con analizar sus palabras con un poco de atención: es como si hubiera aprendido tres o cuatro frases y se limitara a cambiarlas de orden en cada intervención. Así subsistía. Así subsiste.

Pero ocurrió lo que ocurre muchas veces con estos arribistas. Ante la adulación y la falta de crítica en su entorno, acabó creyéndose que tenía madera de líder, que podría ser un genio de la política. Esta vez, sí. Se lo creyó. Era la época en que en el extranjero se hablaba de él como del futuro líder de una nueva forma de entender la socialdemocracia. En esta fase se convirtió en lo que Rajoy, en una de sus expresiones más afortunadas, definió como "un bobo solemne".

Pero lo peor no es que un arribista sin ideología hubiera llegado hasta donde ha llegado Zapatero. Eso pasa muchas veces, después de todo. Lo peor, lo incomprensible, lo injustificable, es cómo el PSOE ha sido incapaz de generar el suficiente impulso político como para prescindir cuanto antes de este inconsciente personaje.

Rodríguez Ibarra, un viejo zorro que sabe mucho de esto y que es bastante más inteligente de lo que muchos creen, lo ha escrito hace poco en El País. Más o menos, ha venido a decir, con total clarividencia, que la culpa de la situación no es, básicamente, de un líder autoritario y ensoberbecido, sino de los aduladores que lo han creado y de los oportunistas que lo mantienen porque han preferido recibir los favores de ese líder para seguir en las poltronas. Tiene razón.

Ante  la pasividad del partido, Zapatero, autoerigido en genio de la política, ha dado un paso más, dejándose dominar por la soberbia, prescindiendo de cualquier tipo de asesoramiento -él, que lo necesita más que nadie-, fulminando a cualquiera que demuestre un mínimo espíritu crítico, y aislándose en sí mismo, en su propia vaciedad. Desde su atalaya de inconsciencia, de autoritarismo y de culto a la personalidad, controla con mano de hierro a un partido que se está hundiendo con él. Es Nerón quemando Roma.

Ahora, muy probablemente, ya es tarde para que el partido reaccione. Cuando el capitalismo ha vuelto a pasarse de rosca, provocando la actual crisis, nuestro inefable presidente está mostrando su verdadero rostro. Dice una cosa, intenta hacer otra y, finalmente, o no hace nada o lo que hace es distinto de lo que decía y de lo que había empezado a hacer. Está hipotecando el futuro de la economía y del empleo para muchos años. Probablemente, está sentando las bases para una década de profunda depresión económica.

Habla como un populista, pero beneficia a las clases más altas. Adopta poses de socialista y perjudica fiscalmente a los más pobres. Se autocalifica como de izquierdas y engaña a los pensionistas, a los sindicatos -no es muy difícil, porque son sus cómplices- y a los parados. Se autoconsidera progresista y discrimina y castiga a los inmigrantes. Alardea de laicismo y está enriqueciendo a los obispos. Se autoproclama pacifista y fomenta la venta de armas. Defiende la democracia y se arrodilla ante dictadorzuelos y regímenes autoritarios. Éste es nuestro hombre.

La vieja guardia del PSOE, que lo dejó hacer inicialmente, ya no puede con él. El felipismo se está apoyando en Prisa y en Juan Luis Cebrián para intentar una ofensiva. Pero que no se equivoquen. Prisa ataca ahora a Zapatero por simple interés económico, porque Zapatero no ha sido ni siquiera capaz de conservar el sólido apoyo que Prisa proporcionaba al PSOE a cambio de los privilegios que concedía a la compañía de los Polanco. La manipulación informativa de los medios de Prisa ha sido tradicionalmente el mejor apoyo del PSOE.

Pero incluso eso ha perdido. Zapatero se ha convertido en un muñeco en manos de los grupos y lobbies que operan financieramente alrededor de Miguel Sebastián, Miguel Barroso y otros miembros del clan de Intermoney, que han actuado -y actúan- desde la Oficina Económica de La Moncloa, y que tienen  intereses próximos al grupo de comunicación Mediapro, rival de Prisa. Un error. Porque, informativamente hablando, Prisa está sólidamente fundamentada en auténticos profesionales de la manipulación. Saben hacerlo, son expertos. Y estos, los de Mediapro, están empezando. Son unos principiantes en la práctica del peculiar concepto de la libertad de expresión que tienen los medios ligados al PSOE.

Abandonado por sus amigos de Prisa, que se ha convertido en el refugio de la vieja guardia felipista, Zapatero sigue en el escenario. Pero ya es como un robot averiado, descontrolado, que va dando bastonazos a diestro y siniestro y rompiendo cristales. Algunos huyen de los palos, como Pedro Solbes, o Jordi Sevilla, o César Antonio Molina. Otros aguantan y siguen practicando el culto al líder -un líder que se está descuajaringando a ojos vista-, a ver, todavía, si sacan algo del derrumbe, de la ruina. Y el PP, en la inopia.  

Tafanera

Blinklist

Fresqui

Del.icio.us

Barrapunto

Digg

Mename

Twitter

Facebook

Afegir un comentari Enviar a un amic  
1844
7
Comentaris afegits 
Isabel (Barcelona) 24-09-2009 - 14:08
Viejo amigo, veo que sigues en forma. Despus de leerte slo puedo aadir, como dice la cancin, "Ya lo saba"
FERRAN (BARCELONA) 23-09-2009 - 20:33
Si, per en Zapatero noms n's un reflexe de la societat en que viu; societat mediocre, doncs presidente mediocre. Sn faves comptades. Ara si, el que si sap fer s entabanar la gent en ZP. Mira, sin, la premsa extrangera. Potser s un altre Franco
litus (bcn) 21-09-2009 - 13:55
olvidas pero decir que todos los lideres del psoe son como zp. Si a felipe gonzalez le sacas su verborrea no queda nada. De almunia, borrell, montilla... ni eso. Quien si no un arribista se puede poner al frente de un partido que engaa a los trabajadores
Joan (Barcelona) 20-09-2009 - 23:22
Onanista s pensar-se que Espanya s el centre de l'univers i que els catalans hem de ser per "cojones" espanyols, per fer servir l'expressi preferida del pas ve i que tant els defineix. L'onanisme espanyol s feixista. Mireu si no Arenys de Munt.
Francisco Javier (Barcelona) 20-09-2009 - 19:46
Exacto Galeote. Lstima que escribas tus artculos en un medio ledo principalmente por onanistas, y regido por calientabraguetas... Qu pena da leer algunos comentarios... Saludos.
TORNAR